Hace unas semanas, cuando Código Binario conversó vía telefónica con Jordi Sánchez, el vocalista de OBK nos comentó un poco sobre lo que vería Perú el 15 de noviembre en el Vocé: “… yo creo que se llevarán una grata sorpresa porque realmente en escena somos muy rockeros, nos gusta mucho la energía y realmente la complicidad con el público, y para nada somos ese grupo electrónico de escena fria y todo muy calculado, intentamos que sea pura ocasión porque así es nuestro caracter…” , pero para los que asistimos a verlos ese día en directo, esa noche fue más que eso… esa noche realmente vimos a Lucifer.
Once y media de la noche y la gente empezó a pedir a gritos al dueto español. Miguel Arjona empezó la noche con unos acordes electrónicos y efectos de sonido, para dar paso luego a los fuertes sonidos de guitarra ejecutados por Mario, guitarrista habitual que acompaña los directos de OBK, llenando de energía el ambiente y preparando todo para que Jordi Sánchez subiera al escenario y comenzara la noche con “A veces”.
Lo que vino después fue increíble, la gente saltando, gritando y muy enérgica, sin dejar por un minuto de cantar junto a Jordi todas las canciones ejecutadas esa noche. OBK hizo un repaso a sus 16 años de carrera haciendo vibrar a la gente con “Tú sigue así”, “Quiéreme otra vez”, “Oculta Realidad” entre otros; con fuertes guitarras rockeras, con una bateria acústica que acompañaba muy bien las bases electrónicas ejecutadas por Miguel Arjona y con toda la energía que núnca le faltó a Jordi y que bien supo contagiar al Vocé en pleno.
Distintas sensaciones en una sola noche. Mucha adrenalina descargada. Un breve momento de calidez para plasmar de un entorno acústico a los temas “Falsa Moral” y “La Princesa de mis sueños”. Un tributo a la banda que los inspiró (y que inspira también a muchos de los seguidores de este género) con una genial mezcla de “Personal Jesus” y “I Feel You”. Un momento de silencio que nunca llegó, porque el público no dejó de gritar el nombre de esta banda española, que tras una breve pausa volvió al escenario para finalizar la noche con un inolvidable “Lucifer”.
Jordi lo había prometido al empezar “… lo vamos a pasar de puta madre…” , y fue así. Nos quedó la sensación de haber despertado de un largo sueño, nos quedó esa sensación de no saber que sucedió allí, de sólo habernos dejado llevar. Para usar las palabras del propio Jordi: “Esto no fue un concierto… ¡FUE UNA FIESTA!”























Es interesante y a la vez agradable saber que hay una considerable escena electrónica que continua en ascenso, situando en especial a la latinoamericana, dentro del gusto de los distintos públicos a nivel internacional.

EL CONCIERTO FUE INCREIBLE, INEXPLICABLE, VI GENTE LLORAR DE LA EMOCION, YO SIMPLEMENTE NO PODIA CREER Q LOS ESTABA VIENDO EN VIVO, AKELLOS DOS Q CUANDO ERA UN CHIKILLO ME HACIAN CANTAR SUS CANCIONES A TODO PULMON ESTABAN FRENTE A MI CANTANDO DULCE FINAL, DE QUE ME SIRVE LLORAR, MI RAZON DE SER!!!! SIMPLEMENTE INDESCRIPTIBLE, Y MAS AUN CUANDO YA SEA POR CASUALIDAD O POR UNA DESICION CONCIENTE ME ELIGIERON PARA DARME UN PASE VIP A SU SHOW, GRACIAS OBK!!! Y VERDADERAMENTE “SOIS DE PUTAMADRE!!!!”